miércoles, 7 de julio de 2010

el ipod

Encendí el ipod y seleccioné a la artista de Keisha, esa tía es dios, me encanta como es y su música, y la verdad es que en estos momentos, necesito escuchar su letra... Subí a la terraza, hacía un calor tremendo, pero no tenía demasiadas ganas de ir a a la playa con las demás, si total, iban a estar todas melosas con sus novios, menos yo, todas tienen, y si hubiera ido estaría con Edward, le quiero mucho y todo lo que queráis, pero toda persona tiene su límite, y el mío había sido sobrepasado cuando me desabrochó el bikini para echarme crema, por suerte estaba tumbada, pero digamos que tiene las manos largas, menos mal que Jolie le apartó... ¡En fin, a lo que vamos, me tumbé en la toalla de leopardo que me compró mi padre, en un intento de que no le desobedeciera tanto, lo que no sabe es que estamos en principios de julio, ¡y queda un precioso verano para disfrutar! ¡Sí!

Me tumbé y miré al cielo (con las gafas puestas, o si no acabaría cegata). No tardé nada en encender un pitillo, la verdad es que sí, lo admito, estoy viciada... ¡Que conste que lo intenté, pero es que nada! ¡No puedo! Pero ya lo dejaré...

¡Perfecto! Me quedé dormida, me desperté con uno de los "blah" de una canción de Keisha... Miré la hora en el ipod, ¡más perfecto aún! Llevaba cuatro horas dormida, me miré directa a las piernas,¡guau! , para ser pelirroja las tenía muy morenas, la barriga también, los brazos igual, ¡dios esto es genial, pienso dormirme siempre tomando el sol! ¡Además! Me acuerdo que me tumbé boca bajo, y me levanté boca arriba, ¡osea que estoy morena por los dos lados!

Bajé de la terraza y entré en mi casa. Vivía en una urbanización, era normal, no la típica de los ricos así rara, a mi me encantaba, parecía un pueblo, todo verde y con árboles; bueno faltarían los animales y eso, pero es el punto más verde de mi ciudad, así que me gusta. Estaba situada a las afueras de la ciudad, por una parte está guay, pero por otra no, estaba en la zona opuesta a la playa, ¡pero no se puede pedir todo! ¿No? No necesito ni una respuesta, lo sé, por pura experiencia...

Mientras me dirigía a mi habitación pude escuchar la música de mi hermano, era un friki, estaba estudiando física, en una universidad de Europa, si era muy listo y tal, pero es que podía a llegar a ser tan, ¡tan! ,repelente... Sobre todo en lo que se refiere a las fiestas y eso, mi padre me dejaba quedarme hasta las cuatro, y en alguna ocasión especial, hasta las seis, ¡pero claro! Mi hermano no salía tanto, ¡entonces porqué siendo yo la pequeña puedo salir más! Eso le hizo pensar a mi padre, y se acabaron las salidas especiales, sólo hasta las cuatro... ¡Tengo unas ganas tremendas de gritarle al cabezón de mi hermano un par de cositas! Como : ¡TENGO DIECISÉIS AÑOS, REBOSO DE LA MADUREZ SUFICIENTE COMO PARA DECIDIR LA HORA A LA QUE VUELVO A CASA! ¡¡CALLA LA BOCA CABEZÓN Y NO OPINES MÁS!! ; pero vamos, ¡como lo haga! ¡Es que estoy muerta! Mi hermano parece más mi padre que mi propio padre, este se pasa la vida en el trabajo, o en el ordenador, el pobre no para de trabajar, pero también tiene que pagar la universidad de mi hermano, ya que él no vive en casa, y también tiene que pagar mi colegio privado, ya le dije muchas veces que podía cambiarme a uno público, fijo que la gente no es así de falsa, hasta a lo mejor tiene secretos, ¿aunque que es eso? Si es que si le cuentas a alguien "es que me gusta Jam"... ¡Ala! ¡Si hasta lo acaba sabiendo el friki de la clase! ¡Sin querer saberlo ni siquiera! Es que con radio-Moani, cualquiera se entera de cuando fulanito se enrolló con fulanita, a las tal horas el tal día del mes cual...

-¿Andy dónde estuviste?- Me preguntó mi hermano, Jock, desde su habitación -¿No estarías en la terraza verdad? Hoy hizo muchísimo sol. como tomaras el sol... ¡Vamos! Estarías quemadísima.
-No fui a ningún lado, Jockito. Aunque puede que en la terraza estuviera un cacho...
-¡Vén aquí, canija! - Oí como paraba la música, nosé como le podía gustar tanto el rap, la verdad es que eso es en lo único en lo que coincidimos... Vino a mi habitación - Pues no te quemaste, estás bastante morena.
-¡Vés! Si es que nunca confías en moi, ¡no me quemé nada!- Me giré para echarle la lengua , como hacíamos de pequeños cuando uno de los dos se equivocaba. Al girarme se quedó quieto y empezó a reírse muchísimo.- ¿Qué pasa?

Fui corriendo al baño, encendí la luz y ¡pam! Tenía todas las tetas quemadas, menos la marca del bikini, y aún peor, ¡¡¡tenía la marca del ipod justo en el canalillo!!!

No hay comentarios:

M U S I C


MusicPlaylistRingtones
Create a playlist at MixPod.com